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Instituto Menire

Kayapó

Los Kayapó son indios cazadores, pescadores, agricultores y recolectores. Originalmente ocupaban una extensa región y la explotaban de manera sostenible. Mientras pudieron se mantuvieron aislados y esquivos, hasta que ya no les fue posible resistir al contacto con los blancos que devastaban la selva en busca de sus riquezas.

Los Kayapó son famosos por su arte plumario, que contiene una compleja simbología y una gran gama de significados con relación al individuo que lo usa.

Antes del contacto, ninguno de los dos sexos usaba ropa, únicamente llevaban algunos adornos, como collares, brazaletes y pendientes. Actualmente las mujeres usan vestidos de algodón que recuerdan los modelos creados en la década de 60 por el estilista Yves Saint-Laurent, inspirados en la obra de Mondrian y los hombres usan pantalón bermudas, pero todos aún se pintan según lo dicta la tradición, pues la pintura es la vestimenta tradicional de los Kayapó. A los niños también los pintan desde su nacimiento y les colocan adornos de mostacillas.


Durante las danzas y fiestas, ambos sexos usan trajes especiales, plumas y adornos de cabeza, collares y otros. Los hombres también se adornan los labios con batoques (platillos de madera). Aun cuando no se trata de estas ocasiones especiales, también están pintados y usan collares, aros y brazaletes, según la ornamentación tradicional Kayapó.

Las mujeres realizan algunas actividades especializadas como el hilado de algodón, la confección de ciertos adornos hechos con semillas, algodón y mostacillas coloridas, así como la ejecución de la elaborada pintura corporal, compuesta por una infinidad de grafismos realizados con extraordinaria precisión. La enorme variedad de grafismos corporales y los complejos adornos de mostacilla forman el magnífico “guarda ropa” de este pueblo.

La pintura corporal Kayapó y sus adornos de mostacillas son admirados en todo el mundo. La sofisticación de su arte sorprende a aquellos que no esperan encontrar tal belleza y elegancia fuera de los grandes centros urbanos. Pero esta belleza y elegancia coexiste simultáneamente en la selva y en nuestras ciudades de piedra.

© 2007-2012 - Instituto Menire. Fotos: Rui Faquini